Células madre hematopoyéticas: qué son, dónde se obtienen y para qué se utilizan

Células madre hematopoyéticas

Tabla de contenidos

Las células madre hematopoyéticas (CMH) son células progenitoras multipotentes que dan origen a todos los componentes celulares de la sangre: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Situadas principalmente en la médula ósea, son la base del proceso de hematopoyesis y constituyen uno de los recursos terapéuticos más relevantes de la medicina moderna, desde el tratamiento de leucemias hasta la posible curación de enfermedades hereditarias graves.

Qué son las células madre hematopoyéticas: definición y características

Las células madre hematopoyéticas son células indiferenciadas que poseen dos propiedades exclusivas: la capacidad de autorrenovarse —dividirse produciendo nuevas células con idéntico potencial— y la capacidad de diferenciarse en todos los linajes celulares sanguíneos. Esta dualidad las convierte en el pilar del sistema hematopoyético durante toda la vida del individuo.

En términos moleculares, las CMH expresan el antígeno de superficie CD34 como marcador característico, aunque subpoblaciones más primitivas también expresan CD133 y son negativas para CD38. Según los datos recogidos por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), la identificación precisa de estas subpoblaciones es fundamental para garantizar la calidad del producto celular en los protocolos de trasplante.

Morfológicamente, son células pequeñas con un núcleo grande y escaso citoplasma, prácticamente indistinguibles al microscopio óptico de otros precursores hematopoyéticos. Por ello, su identificación requiere métodos de citometría de flujo multiparamétrica e inmunofenotipado con paneles específicos de anticuerpos.

Hematopoyesis: el proceso que las CMH sostienen cada día

La hematopoyesis es el proceso continuo mediante el cual el organismo genera y renueva sus células sanguíneas. Las células madre hematopoyéticas son la célula de origen de toda esta cascada. Se estima que cada día se producen en torno a 2 × 10¹¹ eritrocitos y 10¹⁰ leucocitos en un adulto sano, cifra que puede multiplicarse varias veces en situaciones de infección, hemorragia o estrés metabólico.

El proceso se desarrolla en distintas etapas:

  • Las CMH de largo plazo (CMH-LP) generan CMH de corto plazo (CMH-CP) mediante divisiones asimétricas.
  • Las CMH-CP originan precursores mieloides comunes (PMC) y precursores linfoides comunes (PLC).
  • Estos precursores se diferencian en los tipos celulares maduros: eritrocitos, neutrófilos, plaquetas, linfocitos B, T y NK, entre otros.

Las CMH residen en un nicho especializado de la médula ósea —el nicho endosteal y el nicho vascular— que regula su quiescencia, proliferación y movilización mediante señales de factores de transcripción como RUNX1, GATA-2, SCL/TAL1 y Meis1, así como vías de señalización como Wnt, Notch y Hedgehog.

Tabla 1. Células del linaje hematopoyético y su función principal

Tipo celularLinajeFunción principal
EritrocitosLinaje eritroideTransporte de oxígeno a los tejidos
Plaquetas (trombocitos)Linaje megacariocíticoCoagulación y hemostasia
NeutrófilosLinaje mieloidePrimera línea de defensa antibacteriana
Linfocitos BLinaje linfoideProducción de anticuerpos
Linfocitos TLinaje linfoideInmunidad celular y regulación
Células NKLinaje linfoideDestrucción de células tumorales e infectadas
MacrófagosLinaje mieloide (monocitos)Fagocitosis y presentación antigénica

Dónde se encuentran las células madre hematopoyéticas en el organismo

Las células madre hematopoyéticas no se distribuyen homogéneamente en el organismo. En el adulto, su principal reservorio es la médula ósea, donde representan aproximadamente el 1% de las células nucleadas totales. En sangre periférica circulan en proporciones mucho más bajas, entre un 0,01% y 0,1%, aunque este porcentaje puede elevarse significativamente mediante movilización farmacológica.

Médula ósea

La médula ósea de huesos planos como el esternón, las crestas ilíacas y las vértebras alberga la mayor concentración de CMH en el adulto. El nicho medular regula la quiescencia de estas células mediante contacto directo con osteoblastos y células endoteliales.

Sangre del cordón umbilical

La sangre del cordón umbilical es excepcionalmente rica en células madre hematopoyéticas, con un contenido de CD34+ muy superior al de la sangre adulta. Su obtención es sencilla, indolora y sin riesgo para la madre o el recién nacido. Desde los años 80, los bancos de cordón umbilical almacenan estas células para su uso autólogo o alogénico. Ambar Lab dispone de pruebas especializadas para la citogenética de células madre procedentes de estas fuentes.

Sangre periférica movilizada

En contexto clínico, se administran factores estimulantes como el G-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos) o el antagonista de CXCR4 Plerixafor para liberar CMH de la médula al torrente circulatorio. La recolección posterior mediante aféresis permite obtener un número suficiente de progenitores para el trasplante sin necesidad de extracción invasiva de médula.

Tipos de células madre hematopoyéticas

Dentro de la población CMH existe una jerarquía funcional basada en la capacidad de autorrenovación y el período de actividad:

  • CMH de largo plazo (CMH-LP): máxima capacidad de autorrenovación. Pueden reconstituir el sistema hematopoyético de forma permanente. Son las más primitivas y representan solo el 0,01% de las células de médula ósea.
  • CMH de corto plazo (CMH-CP): capacidad de autorrenovación limitada en el tiempo (semanas). Generan un número elevado de precursores antes de agotarse.
  • Precursores multipotentes (MPP): ya no son estrictamente «células madre» en sentido clásico pero mantienen multipotencia; constituyen la transición hacia los linajes especializados.

La distinción entre estos estadios es relevante en el contexto del trasplante de células madre hematopoyéticas: el producto ideal debe contener suficiente número de CMH-LP para asegurar el injerto permanente del donante en el receptor.

Aplicaciones clínicas: trasplante de CMH y enfermedades tratadas

El trasplante de células madre hematopoyéticas (también llamado trasplante de médula ósea cuando la fuente es medular) es el procedimiento terapéutico de referencia para un amplio espectro de patologías. Según datos del Registro Europeo de Trasplante de Médula Ósea (EBMT), en 2023 se realizaron más de 47.000 trasplantes de CMH en Europa, con una tendencia creciente año tras año.

Enfermedades hematológicas malignas

  • Leucemia mieloide aguda (LMA) y crónica (LMC)
  • Leucemia linfoblástica aguda (LLA)
  • Linfoma de Hodgkin y linfomas no-Hodgkin refractarios
  • Mieloma múltiple
  • Síndromes mielodisplásicos de alto riesgo

Enfermedades no malignas

  • Anemia aplásica grave
  • Anemia falciforme y talasemias mayores
  • Inmunodeficiencias combinadas graves (SCID)
  • Síndrome de Hurler y otras enfermedades de depósito lisosomal
  • Ciertas formas de esclerosis múltiple y artritis reumatoide refractarias (uso en investigación)

El trasplante puede ser autólogo (con CMH del propio paciente, reinfundidas tras quimioterapia de alta dosis) o alogénico (con CMH de un donante compatible HLA). El trasplante alogénico añade el beneficio del efecto injerto contra tumor (GVT), aunque implica el riesgo de enfermedad injerto contra huésped (EICH), una complicación que requiere seguimiento especializado.

Cómo se obtienen y se movilizan las células madre hematopoyéticas

Existen tres procedimientos principales para obtener CMH con fines terapéuticos:

Aspirado de médula ósea

Es la técnica clásica: bajo anestesia general o epidural, se extraen entre 500 y 1.000 ml de médula ósea de la cresta ilíaca. Requiere hospitalización breve y conlleva molestias posturales durante pocos días.

Aféresis de sangre periférica movilizada

Tras la administración de G-CSF durante 4-5 días (con o sin Plerixafor en casos refractarios), las CMH migran a la sangre periférica y se recolectan mediante leucaféresis. Es hoy la fuente más utilizada en trasplante autólogo y cada vez más en trasplante alogénico de donante adulto.

Sangre del cordón umbilical

La recogida ocurre en el momento del parto, a partir de la sangre residual del cordón. La muestra se criopreserva y puede conservarse durante décadas sin pérdida significativa de viabilidad. Su principal limitación es el número celular, lo que puede requerir el uso de dos unidades en pacientes de mayor peso.

En Ambar Lab realizamos el control de calidad de todas estas fuentes. Si necesitas información sobre los análisis de control de líneas celulares, visita nuestra página de citogenética de células madre, donde encontrarás los servicios disponibles para instituciones de I+D y centros hospitalarios.

La citogenética como herramienta de control en las CMH

Una de las consecuencias menos visibles pero críticas del cultivo prolongado de células madre hematopoyéticas es la inestabilidad cromosómica: variaciones en el número o la estructura de los cromosomas que pueden comprometer la seguridad del producto celular o alterar el comportamiento de las líneas en estudio.

El cariotipo de células madre —también denominado citogenética convencional de bandas G— permite detectar estas alteraciones con resolución de varias megabases. Para anomalías submicroscópicas o seguimiento de quimerismo post-trasplante, se recurre al análisis de microsatélites mediante QF-PCR y análisis de fragmentos, que ofrecen mayor sensibilidad y rapidez.

Estas pruebas son especialmente relevantes en:

  • Ensayos clínicos con terapia génica basada en CMH.
  • Seguimiento de quimerismo post-trasplante alogénico para evaluar el éxito del injerto.
  • Control de calidad de líneas hiPSC (células madre pluripotentes inducidas) antes de su diferenciación.
  • Investigación básica en biología del desarrollo hematopoyético.

Ambar Lab es laboratorio de referencia internacional en citogenética aplicada. Puedes consultar nuestro catálogo completo de pruebas especializadas o conocer más sobre nuestras colaboraciones en I+D en investigación clínica.

Fronteras de la investigación: edición génica y terapias avanzadas

El campo de las células madre hematopoyéticas vive una transformación acelerada gracias a la convergencia con las herramientas de edición génica. La tecnología CRISPR-Cas9 permite corregir mutaciones directamente en las CMH del paciente antes de la reinfusión, sin necesidad de un donante. En 2023, la FDA aprobó las primeras terapias génicas basadas en CMH editadas para la anemia falciforme y la talasemia beta, marcando un hito histórico en el campo.

Expansión ex vivo de CMH

Uno de los retos históricos del trasplante de sangre de cordón es el bajo número celular. Las investigaciones actuales se centran en la expansión ex vivo de CMH usando agonistas del receptor de trombopoietina (SR1), inhibidores de HDAC o moléculas como el UM171, que mantienen la «stemness» durante el proceso de expansión sin inducir diferenciación prematura.

Células madre hematopoyéticas y enfermedades autoinmunes

Más allá de la oncohematología, el trasplante de CMH se investiga activamente en esclerosis múltiple primaria progresiva, lupus refractario y diabetes tipo 1. La idea es «reiniciar» el sistema inmunitario erradicando los clones autorreactivos y reconstruyendo la tolerancia con el nuevo injerto.

Según la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), los ensayos clínicos en este ámbito están en fase de expansión en varios centros españoles, con resultados prometedores en calidad de vida a largo plazo.

Preguntas frecuentes sobre células madre hematopoyéticas

¿Qué son exactamente las células madre hematopoyéticas?

Las células madre hematopoyéticas son células progenitoras multipotentes responsables de generar todos los componentes celulares de la sangre: eritrocitos, leucocitos y plaquetas. Residen principalmente en la médula ósea y se identifican por el marcador de superficie CD34.

¿Dónde se encuentran en el organismo?

Se localizan principalmente en la médula ósea (1% de las células nucleadas totales), pero también circulan en sangre periférica (0,01–0,1%) y están presentes en alta concentración en la sangre del cordón umbilical en el momento del parto.

¿Para qué enfermedades se utilizan los trasplantes de CMH?

Se emplean principalmente en leucemias, linfomas, mieloma múltiple, anemia falciforme, talasemia e inmunodeficiencias combinadas graves. También tienen aplicación creciente en enfermedades autoinmunes refractarias.

¿Cuál es la diferencia entre trasplante autólogo y alogénico?

En el trasplante autólogo se usan células del propio paciente, eliminando el riesgo de rechazo. En el alogénico se utilizan células de un donante compatible, con mayor efecto antitumoral pero también mayor riesgo de enfermedad injerto contra huésped (EICH).

¿Qué es la hematopoyesis?

La hematopoyesis es el proceso continuo de formación de células sanguíneas. Las CMH son la célula de origen de toda esta cascada: generan alrededor de 2 × 10¹¹ eritrocitos y 10¹⁰ leucocitos cada día para mantener la homeostasis sanguínea.

¿Qué pruebas de laboratorio se emplean en el seguimiento de CMH?

Las más habituales son el cariotipo de células madre para detectar inestabilidad cromosómica, el inmunofenotipado por citometría de flujo (marcadores CD34, CD133) y el análisis de microsatélites mediante QF-PCR para el seguimiento de líneas celulares en cultivo.

¿Se puede conservar la sangre del cordón umbilical?

Sí. La sangre del cordón umbilical es fuente muy rica en CMH y puede conservarse en bancos públicos o privados. La recolección es indolora y no conlleva riesgos, y las células conservadas mantienen su viabilidad durante décadas gracias a la criopreservación en nitrógeno líquido.

¿Cuál es el marcador que identifica a las CMH?

El marcador CD34 es el principal identificador en la práctica clínica. En investigación también se utilizan CD133, CD38− y CD90 para caracterizar subpoblaciones con distintas capacidades de autorrenovación.

Las CMH, en el centro de la medicina regenerativa

Las células madre hematopoyéticas representan uno de los activos terapéuticos más consolidados y, al mismo tiempo, uno de los campos con mayor proyección de futuro en biomedicina. Desde el primer trasplante de médula ósea realizado por el Dr. E. Donnall Thomas en 1956 —reconocido con el Premio Nobel de Medicina en 1990— hasta las terapias génicas aprobadas en 2023, el recorrido ha sido espectacular y continúa acelerándose.

Para centros hospitalarios, grupos de investigación y laboratorios que trabajan con estas células, el control citogenético riguroso es una garantía de calidad y seguridad irrenunciable. En Ambar Lab ofrecemos los análisis especializados que necesitas: desde el cariotipo de células madre hasta el seguimiento de quimerismo post-trasplante.

¿Trabajas con líneas de CMH o colaboras en ensayos clínicos? Contacta con nuestro equipo científico y descubre cómo Ambar Lab puede ser tu laboratorio de referencia.

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