Suplementos alimenticios de zinc y selenio

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El consumo de suplementos alimenticios nos es cada vez más familiar. Es común encontrar en las estanterías de los supermercados pequeñas cajas de Vitamina C, colágeno o magnesio. Sin embargo, todos estos complementos no se deberían consumir mediante autodiagnóstico, ya que una ingesta excesiva o innecesaria de ellos puede ser perjudicial. Por ello, en este artículo vamos a hablar de 2 nutrientes que seguro nos suenan: el zinc y el selenio. Explicaremos qué son exactamente, cómo afectan a nuestro organismo y cuándo se tendrían que tomar.

¡Comencemos!

En primer lugar, el zinc

También escrito ‘cinc’, es un nutriente que se encuentra en todo nuestro organismo. Es el encargado de ‘darle un empuje’ a nuestro sistema inmunitario, agilizando, por ejemplo, la cicatrización de heridas. También es un potente antioxidante. Un suplemento de zinc puede ayudar a reducir la duración de un resfriado si se toma dentro de las 24 horas posteriores a la aparición de los síntomas del mismo.

El zinc no se almacena en el cuerpo, por lo que se tiene que reponer constantemente a través de la comida. Una dieta rica y variada debería proporcionarnos la cantidad de zinc necesaria (en hombres adultos serían 11 mg/día y, en mujeres adultas, 8 mg/día) para nuestro organismo. Las carnes rojas, los huevos, los mariscos o las legumbres son algunos de los alimentos que más zinc contienen. 

También existe la posibilidad de que un organismo no sea capaz de retener la cantidad necesaria de este nutriente en su cuerpo. En este caso estaríamos hablando de una deficiencia de zinc. Una administración controlada de este nutriente en casos de zinc bajo puede ayudar a: 

  • Reducir los síntomas de la diarrea en los niños con niveles bajos de zinc
  • Retrasar el avance de la degeneración macular relacionada con la edad (AMD)

La forma de administración del zinc más segura es la oral (con pastillas, por ejemplo), ya que un consumo intranasal puede afectar al olfato. En algunos casos puede tener incluso consecuencias permanentes. La dosis máxima de zinc es de 40 mg/día en adultos. 

¿Qué pasa si hay un consumo excesivo de zinc?

Como hemos comentado antes, un consumo excesivo de algún nutriente o vitamina puede tener repercusiones. En el caso del zinc, una dosis elevada puede generar una deficiencia de cobre. Esta situación sería peligrosa para una persona que tuviese una deficiencia de este mineral en el cuerpo, ya que podría acarrarle problemas neurológicos.

¿Cuáles son las interacciones del zinc?

El consumo de suplementos de zinc puede ‘chocar’ con la ingesta de algunos medicamentos y afectar al tratamiento o la efectividad de estos. Algunos de ellos son:

  • Antibióticos. Tomar suplementos de zinc y antibióticos de la familia de las quinolonas o de la tetraciclina al mismo tiempo puede reducir la efectividad de estos a la hora de combatir las bacterias. En este caso se podría tomar el antibiótico de 2 formas: o 2 horas antes de tomar el suplemento de zinc o entre 4/6 horas después de esa administración.
  • Penicilamina. Concumir zinc cuando se está llevando a cabo un tratamiento con penicilamina para la artritis reumatoide puede reducir la capacidad de este medicamento de reducir los síntomas. En este caso el protocolo sería tomar el zinc al menos dos horas antes de la penicilina o después de ingerir este medicamento.
  • Diuréticos tiacídicos. Este tipo de diuréticos, que se utilizan para tratar la hipertensión, aumentan la cantidad de zinc que se pierde en la orina.

En segundo lugar, el selenio.

Como el zinc, el selenio es un nutriente fundamental para nuestro organismo. Se trata de un oligoelemento que genera proteínas. El cuerpo las utiliza para prevenir el daño celular. Además, produce hormonas tiroideas, que intervienen en la producción de esperma. Protege al organismo contra las infecciones y el daño causado por los radicales libres y es un elemento muy importante para que el hígado y el páncreas funcionen correctamente.

El selenio y el zinc tienen algunos alimentos en común, como el marisco y los huevos. Carnes como la de ave, pescados como el atún y algunos productos lácteos también contienen selenio. La cantidad de este nutriente en los alimentos puede variar. En el caso de los de origen vegetal, los niveles de selenio dependen de la cantidad de oligoelemento presente en el suelo donde crezcan. En el caso de los de origen animal, depende de la ingesta de selenio de los animales. Una dieta variada debería de contener el selenio suficiente que el cuerpo necesita (el consumo diario en adultos es de 55 mcg).

¿Qué pasa si hay un consumo excesivo de selenio?

Un consumo excesivo de selenio puede ser perjudicial para la salud. Algunas de las afecciones que podría ocasionar ingerir más selenio del necesario son:

  • Diarrea
  • Irritabilidad
  • Erupciones en la piel
  • Sabor metálico en la boca
  • Dificultad para respirar
  • Uñas frágiles
  • Caída del cabello
  • Erupciones en la piel
  • Decoloración de los dientes
  • Temblores
  • Ataques cardíacos

Si se observa algunos de estos síntomas, se recomienda cesar el consumo del suplemento alimenticio y acudir a un médico.

¿Cuáles son las interacciones del selenio?

Como con el zinc, algunos medicamentos pueden generar interacción con el selenio. El cisplatino, utilizado en quimioterapia para tratar el cáncer, puede reducir los niveles de este nutriente en el organismo. Se recomienda, si se está siguiendo algún tratamiento, acudir a un especialista para que confirme si una ingesta de suplementos de selenio es compatible con el tratamiento en curso.

Algunas conclusiones sobre el zinc y el selenio

Como hemos podido observar, un consumo adecuado de zinc y selenio es básico para el correcto funcionamiento del organismo. Si existen casos de deficiencia de alguno de estos nutrientes, un suplemento alimenticio podría ayudar al organismo a llegar a los niveles que el cuerpo necesita para que todos sus elementos funcionen correctamente. Sin embargo, un consumo excesivo también puede tener consecuencias negativas, por lo que es recomendable consultar a un especialista para que analice si es necesaria una dosis extra de zinc o selenio.

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